Título original: Hokum
Año: 2026
Duración: 107 min.
País: Irlanda Irlanda
Dirección: Damian McCarthy
Guion: Damian McCarthy
Reparto: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Will O’Connell, Michael Patric, Austin Amelio, Brendan Conroy, Ezra Carlisle, Mallory Adams
Tercera película de Damian McCarthy tras Caveat y Oddity, y podemos decir que se trata de su obra más completa y accesible hasta la fecha, donde se aprecia una clara evolución y termina de confirmarse como una de las voces más interesantes del terror actual. Quizás todavía no sea un nombre tan conocido como otros, pero estoy convencido de que dará mucho que hablar en los próximos años. McCarthy sigue ahondando en lo sobrenatural y llevándonos a lugares apartados y aislados donde cocinar la intriga y la tensión.
En Hokum, McCarthy nos traslada hasta una pequeña posada irlandesa donde un escritor se instala para intentar terminar su última novela. Allí acabará atrapado entre curiosos personajes y una misteriosa habitación cerrada a la que está prohibido acceder y donde, según cuentan los rumores, habita una bruja. Adam Scott interpreta con solvencia a un protagonista cínico y desagradable que, por supuesto, no cree ni por asomo en este tipo de historias, aunque poco a poco iremos descubriendo que también arrastra sus propios fantasmas del pasado.
McCarthy demuestra una vez más que sabe cómo ir desvelando las claves del misterio y encajando las piezas poco a poco para construir una trama en la que cada vez te sientes más atrapado y con más ganas de saber qué está ocurriendo realmente. Está claro que Hokum es un film de terror sobrenatural donde se mezclan folclore y brujería, pero también podría funcionar perfectamente como una película de detectives, con el protagonista investigando la desaparición de cierto personaje hasta dar con la solución, e incluso como un drama donde los traumas del pasado terminan saliendo a la superficie.
Hokum nos lleva hasta la típica casa encantada, o posada encantada en este caso, con elementos que hemos visto montones de veces, pero el guion está tan bien construido que todo se siente fresco y sorprendentemente novedoso gracias a su mezcla de géneros y elementos. Además, se nota que McCarthy domina a la perfección la creación de tensión y atmósferas inquietantes jugando con la oscuridad y el sonido de manera eficiente. El resultado es un film absorbente, inquietante y muy bien trabajado, una película que no tengo duda será uno de los títulos de terror del año.