
Título original: Gyesirok
Año: 2025
Duración: 122 min.
País: Corea del Sur
Dirección: Yeon Sang-ho
Guion: Yeon Sang-ho, Kyu-Seok Choi
Ha llegado a Netflix esta película surocoreana dirigida por Yeon Sang-ho (Train to Busan), la cuerata colaforación con la plataforma después de Parasyte: Los grises, Jung_E y Rumbo al infierno
Un pastor y una detective, impulsados por sus creencias, investigan la desaparición de una joven. Teniendo un perturbador crimen del pasado y revelaciones divinas como las principales pistas
para encontrarla.
No se necesita ser muy perspicaz para comprender que la única razón por la cual Revelations llamaba la atención era porque tras la cámara estaba la persona que hace unos años nos trajo una de las mejores películas de zombies de todos los tiempos, ya que de lo contrario
hubiera pasado como una de las tantas producciones surcoreanas que suelen
estrenarse en Netflix cada año. Convirtiéndola así en una película con un grado
de interés importante, a pesar de que realmente no se inclina demasiado hacía
el terror.
Y es que lo traído por Yeon Sang-ho es más que nada un thriller policiaco que cuenta con algunos elementos sobrenaturales en el que el propósito principal es contarnos una historia con un
par de protagonistas que no son ni totalmente buenos, ni totalmente malos y
cuyas convicciones o creencias son el motor principal para hacer lo que ellos consideran
que es lo correcto. Lo cual puede que no se escuche tan atractivo, pero en
realidad desde el primer acto se logra ir construyendo un buen misterio que de
manera sostenida va explotando las debilidades de ambos para lograr que las
acciones del principal sospechoso sean, al menos de inicio, un tanto ambiguas.</p>
Dando cabida a los pocos elementos sobrenaturales que se pueden ver durante el desarrollo y con ello empezar a ver a la propia naturaleza del pastor, quien con el pasar de los
minutos va manifestando un comportamiento problemático que genera dudas con
respecto a sus verdaderas motivaciones al tratar de justificarlas por medio de
revelaciones divinas. Logrando con esto que durante el segundo acto se pueda
contar con un ritmo ágil mientras se van entrelazando los caminos de los
personajes para que la investigación llegue a una revelación que definitivamente es un tanto predecible, más logra mantener enganchado al espectador rumbo a la parte final.
Una que sin duda cuenta con la potencia necesaria y plantea de manera competente los dilemas de la detective con respecto a su forma de lidiar con el asesino. Teniendo como resultado un
desenlace tenso con el que no se arriesga demasiado, pero que es lo suficientemente efectivo como para dejar sensaciones positivas.
De las actuaciones hay que decir que todas están bien y tienen el típico sello surcoreano de exagerar determinados aspectos, aunque no existe una en particular que logre dejar un
gran impacto. Mientras que en producción es de factura limpia: el trabajo de
fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score es buen complemento, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.
En resumen, un thriller entretenido que muestra la versatilidad de su director, aunque prefiero su vertiente de terror con acción.